La conveniencia está determinada por varios factores que apuntan al mismo objetivo: que el cliente le guste comprar en el local. La organización de los espacios debe ser racional, mostrando toda mercadería.  Lo que no se exhibe, no se vende.

Es conveniente agrupar por productos y no por proveedores como lo hacen la inmensa mayoría de comercios de la construcción. De esta forma el cliente puede comparar mejor y ver que producto le conviene. También significa que la mercadería este limpia, bien dispuesta e iluminada. Los precios deben estar a la vista, sino se pierde tiempo informándolos y en las horas pico se pierden ventas.

 

a. Imagen diferenciada

La imagen es un valor intangible que se genera en la mente de los clientes y del público en general. Que sea algo intangible no lo hace menos importante. Esta es la variable de éxito más olvidada en el rubro de la construcción.

En razón de ahorros mal entendidos, en el gasto de marquesinas y carteles se han otorgado espacios a los proveedores, que pagan la factura pero a costa de que el minorista no figura en forma adecuada al frente del local. Ningún proveedor debería sustituir la primacía y exclusividad que tiene que tener un minorista.

La inversión en imagen es responsabilidad del negocio, no de los proveedores. Compartirla para abaratar costos significa menospreciarla.

 

b. Disponibilidad de productos

La falta de disponibilidad de producto es una de las cosas más irritantes para el cliente y produce pérdidas para el negocio. La falta de foco o concentración en el corazón del negocio trae como consecuencia lógica la falta de producto en stock. 

No existe comerciante que pueda tener en stock todo lo que solicita el cliente. Sin embargo, el corralón tiene una especial vocación por demostrar que tiene de todo, cuando en realidad no lo tiene. 

Para manejar más de 2000 códigos se debe estar preparado con la mejor tecnología, códigos de barras, stock exactos, rentabilidad por producto, etcétera. De no ser así no se puede identificar de donde proviene la rentabilidad y en donde hay pérdidas.

El fuera de stock trae innumerables problemas, pero los más importantes son la falta de servicio al cliente y la pérdida en ventas que provoca. El Cliente quiere llevarse el producto en este instante, el corralón insiste en que se lo puede conseguir y se lo lleva a su casa, sin cargo. Eso tiene un elevado costo que no figura en ningún lugar.